dimecres, 23 de desembre de 2015

[WH40k] Capítulo I, el desenlance



Resultados de las partidas: 

Sector A1 – Gallen (Astra Militarum) vs. SuperK (Guerreros de Hierro y Necrones)
Resultado: Victoria Gallen.

Sector A2 – Ángel Lucas (Ángeles Oscuros) vs. Juan (Orkos) 
Resultado: Victoria A. Lucas

Sector A3 – Sgt. Potras (Señores del Fuego) vs Xurxu (Orkos)
Resultado: Victoria Xurxu

Sector A4 – Torment (Templarios Negros y Officio Assassinorum) vs Lento (Legión negra y Orkos)
Resultado: Victoria Torment

Sector A5 – Shark (Imperio Tau) vs Mephisto (Orkos) 
Resultado: Victoria Shark

4/5 victorias para los defensores

Informes de batalla: 

Durante esta semana se irán colgando resúmenes narrativos de la primera ronda de batallas, aportadas por los jugadores y revisadas por el organizador.

Nopin’tau (Tau) vs Waaagh del Kaudillo Ghozzbak “Zakaojoz” (Orkos):


Los cuerpos de cazadores Tau se establecieron en el cuadrante A-5 de la provincia Antares, listos para defender uno de los nodos de extracción del planeta y la colonia Woroj. Los informes reportaban gran movimiento de pieles verdes por todo el territorio, pero aún no se habían atrevido a lanzar su primer ataque a los puestos fortificados. 

La noche empezaba tranquila, con el murmullo de los cañones planetarios barriendo el cielo de aeronaves caóticas y cachivaches orkos. A veces algún destello iluminaba todo el páramo, justo antes de que volviera todo a la calma y la oscuridad. Las castas del fuego desplegadas reposaban tranquilas con una guardia mínima, hasta que de repente el sonido de tambores y motores rugiendo los despertaron:

 -¡Orkos! ¡Se acercan orkos! ¡A las armas, por el bien supremo! 

En cuestión de minutos el comandante An’Shova desplegó todas las escuadras para repeler esa marea verde. Tanto las escuadras de crisis como el más novicio de las castas eran necesarios para que el enclave imperial fuese defendido con garantías. El ajetreo aumentaba a medida que se acercaban los orkos, pero no se divisaba más que polvo y columnas de humo acercándose. En el momento que los pieles verdes revelaron su posición, todos los cuerpos de Nopin’Tau camuflados en la oscuridad dispararon todas sus armas de inducción. Los destellos de los Tau rompían la negra oscuridad y daba paso a un amanecer azulado en Elohim III. 

El principal objetivo de An’Shova era frenar el avance, reducir aquellas tropas orkas que puedan alcanzar el muro de fuego Tau. Dirigió a sus tropas a que concentrasen el fuego a los kamiones y karros destartalados, que avanzando a trompicones por el campo de batalla, llevaban a unos ansiosos pieles verdes con ganas de pelea. El comandante motivó a los Tau y felicitó a sus tropas, ya que la mayoría de los objetivos más veloces del enemigo fueron inutilizados. A pesar de los problemas con el reactor nova de la XV104 “Cataclismo”, la primera acometida del Whaagh fue mermada. 

De repente, todo el suelo comenzó a temblar. En la lejanía se pudo observar una imponente figura, un andador orko que avanzaba rápidamente hacia las filas Tau. Los soldados pieles verdes que sobrevivieron a las explosiones de los vehículos comenzaron a alzar sus voces para unirse en un único cántico:

 -¡Morkanaut! ¡Morkanaut! ¡Morkanaut! ¡Whaaaagh! 

Los Tau concentraron el fuego en la figura de ese bípode, pero apenas rascaban la chapa y la pintura de la abominación tecnológica. Sin la potencia necesaria era completamente imposible derribarlo. El morkanaut se acercaba rápidamente disparando todas sus destartaladas armas contra las filas Tau, causando bajas. 

El sol azul asomaba ya por el horizonte y en el campo de batalla se podían observar una gran cantidad de cadáveres orkos, pero aun así el Kaudillo Ghozzbak junto a sus orkos más grandes avanzaban y disparaban con todo lo que tenían. El comandante An’Shova indico cambios en las formaciones Tau, buscando que con esta reagrupación pudieran contrarrestar los focos de resistencia piel verde. Un gran estruendo sacudió la contienda cuando un enorme cohete salió propulsado desde la Colonia Fortificada Antares, dejando una grande y espesa columna de humo en su ascenso. En cuanto el kaudillo divisó eso, la horda orka comenzó una retirada precipitada para evitar más bajas. El cohete culminó en una gran explosión en el cielo. 

Finalmente volvió la calma al cuadrante A-5. Se iniciaron tareas rutinarias para despejar las rutas de paso de cuerpos piel verde y se iniciaron comunicaciones con el mando central de los Nopin’Tau.

-Comandante An’Shova al mando de la Fuerza de Defensa Antares, ¿me reciben? 

-Alto y claro, comandante. – Respondió una voz autoritaria. - ¿Informe de estado? 

-Enemigo neutralizado, cuadrante A-5 asegurado. Pueden reportar del éxito a los aliados del Imperio.

-Grandes noticias, comandante. ¿Informe de bajas? 

-Mínimas. Se precisa de repuesto de drones y mantenimiento en el reactor nova. El actual ha tenido mal funciones. – An’shova titubeó un poco al informar de la XV104 “Cataclismo” ya que conocía que difícilmente podían conseguir recambios. 

-Entendido. Mantengan posición y esperen nuevas órdenes. Gran trabajo, comandante An’Shova. Al cortar las comunicaciones el comandante respiró profundamente, observó el imponente sol azul que regaba de luz Elohim III y se tomó un pequeño descanso antes de volver a sus responsabilidades.

 “Que nadie dude que el Imperio Tau llevará unidad a todos. Que nadie dude que es nuestra hora. Adelante. ¡Por el bien supremo!” Aun’va, Maestro del espíritu eterno.

Proximamente más y mejor...

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