dimarts, 1 de desembre de 2015

[W40K] Capítulo 1: Las exigencias del governador




Trasfondo: 

Con la guerra por Elohim III ya iniciada, los recursos estratégicos son una necesidad para los dos bandos en conflicto y es una misión de alta prioridad asegurarlos. El núcleo económico principal de canalización de recursos se concentra en una provincia en el hemisferio norte del planeta, más comúnmente llamada por la colonia fortificada que la guarda: Antares. Mediante los nodos de extracción toda la materia prima y procesada en los manufactorum se transporta hasta las naves imperiales. Quien controle estos nodos y asegure la provincia tendrá gran parte de los recursos que se iban a exportar antes de los primeros ataques caóticos. Las colonias pertenecientes a esta provincia están pobladas de obreros y trabajadores humildes de los nodos, que en vez de retirarse a provincias menos amenazadas han decidido atrincherarse en las colonias y aguantar el embate de las fuerzas enemigas. Su mano de obra y conocimiento técnico podrían ser útiles para abastecer las fuerzas imperiales, o simplemente como sacrificio para los dioses oscuros y diversión en los fosos de lucha orkos. Dos colonias ya han sido arrasadas por los invasores. Finalmente, en el corazón del territorio, se alza imponente la colonia fortificada Antares. Con sus cañones planetarios y sus grandes muros ha sido un difícil bastión indomable durante la invasión inicial. En él se esconde el gobernador del planeta, Lucrecius Lochfinn, que aterrado por todo lo que está ocurriendo ha cerrado las puertas a todo personal no militar. Lucrecius conoce información sobre las ruinas xenos investigada y ciertas localizaciones de los campamentos inquisitoriales, así que su protección, o secuestro, es un objetivo prioritario para los intereses de los bandos. 


Objetivos: 

Al bando Imperial le interesa tanto proteger la colonia Antares como defender los Nodos y a la población de las colonias. El gobernador está arriba en la escala de prioridades y hará lo que sea para que se le defienda a costa de dejar desprotegidos los otros objetivos. Aun así, las fuerzas defensoras saben que pese a las exigencias de Lochfinn, no se puede mantener una guerra larga sin suministros y esos nodos extraen el 60% de la producción planetaria hacia los transportes imperiales. Finalmente, los largamente olvidados en esta discusión de prioridades: las vidas humanas. Aunque el Imperio de la humanidad cuente con miles de billones de almas más, dejar a merced de los orkos y los caóticos a los desamparados trabajadores de las colonias no es una solución moral para algunos, especialmente para el Imperio Tau. En cambio, el bando caótico y orkos no entra en cuestión de moralidades. Por un lado, les interesa tanto como a los imperiales el gobernador, sobretodo extraer la información concerniente a los movimientos y los puestos inquisitoriales del planeta. Harán lo que sea para que las defensas de la colonia Antares sean menguadas y obliguen a los defensores a repartirse por todo el territorio: atacando a los Nodos y las colonias. A los orkos les está bien, en los nodos de extracción se acumula una cantidad increíble de chatarra y otro material para sus kamiones y karroz de guerra, mientras que los humanos de las colonias son una diversión añadida: verlos pelear mano a mano contra los grechins hace reír a carcajadas hasta al noble más serio. 

Condiciones de victoria: 

Hay diferentes condiciones que deben cumplirse para que la balanza se decante hacia uno de los dos bandos. Para considerar que la victoria ha sido económica, uno de los dos bandos debe tener el control en la mayoría de los Nodos de Extracción, pudiendo tener para su campaña militar más material y repuesta para los vehículos. Quizás para los caóticos no sea tan importante, pero para los orkos es todo un festín de nuevos cachivaches, y para el bando Imperial son esas tuercas y munición necesaria para acabar con toda la escoria invasora. 

Victoria Económica: Controlar 2 de 3 Nodos de Extracción. 

La segunda victoria posible es la civil, siendo aquel bando que lo consiga mediante el control de la mayoría de las colonias de la provincia, incluyendo entre ellas la colonia Antares; aunque esta última no es indispensable para su obtención si tienes mayoría en las colonias auxiliares. Los obreros imperiales lucharán ferozmente por sus vidas, y su valor parece ser más valioso para las fuerzas del caos que incluso para los propios imperiales. Un buen sacrificio a los dioses oscuros podría traer ventajas en un futuro. 

Victoria Civil: Controlar 3 de las 5 colonias. 

Finalmente, y quizás la más importante, está sobre la cabeza del gobernador Lucrecius Lochfinn. Atrincherado en Antares espera que los enviados por el Emperador resistan todos los ataques y así pueda transcribir toda la información de los puestos de avanzada del Ordo Xenos. Acceder a él y torturarlo mediante las energías disformes otorgaría una seria ventaja a los agentes del caos para conseguir los dispositivos Halo. Incluso si un orko astuto lo alcanza, quizás con un par de buenos “garrazoz” lo hagan hablar. 

Victoria Estratégica: Controlar la Colonia Fortificada Antares. 

Pensamiento del día: "La carga del fracaso, es el peor castigo imaginable"

entrada realizada por el organizador Torment. Proximamente las batallas.

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