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dijous, 10 de novembre del 2016

[WH40K] Campaña: Augurios de Oscuridad

Capítulo VI: Jardines sombríos de Gehenna


Trasfondo:

Los orkos más sabios y estudiosos de entre las tropas del kaudillo Xurxuc desencriptaron el diario de Ekaterina Ivanova con relativa facilidad; nadie apostaría a que esta raza fuera capaz de superar los sellos protectores con tanta rapidez. Cuando Xurxuc hojeó el documento, por fin encontró una pista real de que este codiciado artefacto Halo existía. Aunque por los descubrimientos de la inquisidora, aun andan bastante lejos de poder tenerlo entre sus dedos.

Las anotaciones de la fallecida Ivanova llevaban directamente a los territorios más selváticos de Elohim III, conocidos por los habitantes por los Jardines Sombríos de Gehenna. El calor sofocante y la alta humedad de la zona es agotadora, incluso para aquellos veteranos curtidos en Catachan; la flora es tan densa y profunda que no deja pasar la luz de la estrella azul, y entorpece toda construcción artificial que quiera edificarse, siendo muy pocas las que siguen activas pese a la invasión; la fauna espera a la mínima oportunidad para abalanzarse a la sabrosa carne humana que ha ocupado sus zonas de caza. Pese a todo ello, bajo la peligrosa superficie se ocultan unas ancestrales ruinas con conocimientos olvidados.

Antaño existían gran cantidad de entradas, pero actualmente muchas han sido destruidas. Ekaterina Ivanova descubrió que los trabajadores imperiales y las fuerzas de defensa planetaria utilizan túneles para desplazarse por los Jardines Sombríos de Gehenna y evitar todos los peligros de la superficie; ya existían cuando llegaron, y reforzaron aquellos que les ayudaban más a desplazarse entre las fortificaciones. Conocían que muchos profundizaban más, pero todo aquel que se aventuró a recorrerlos nunca volvió cuerdo. Excepto un hombre, el teniente Jacob “Medio Ojo” Tasker, actual mando militar de la colmena Nova Secunda.

La inquisidora estudió los grabados y runas de muchas ruinas xenos para tener la certeza de que justo aquí se emplazaba una gran biblioteca necrona, por decirlo así; un centro donde se almacenaba el conocimiento acumulado durante milenios y donde los líderes de las dinastías podían acudir para saciar su curiosidad y encontrar soluciones a los dilemas inmortales. Ningún ser orgánico había pisado ese ancestral lugar desde muchísimo tiempo, así que se desconocía el estado actual de la biblioteca.

dijous, 27 d’octubre del 2016

[WH40K] Campaña: Augurios de Oscuridad

Capítulo V: Una traición helada.


Desenlace. Situación post-batallas:

Victoria estratégica: Bando Necrón (Carles).

Pese a todos los esfuerzos que pusieron los chikoz del kaudillo Er’kan, no lograron superar la férrea piel de los necrones; esos seres eran más duros de lo que parecían, y el armamento orko no era el más idóneo para despacharlos con garantías. Imotekh saboreó de nuevo la sangre orka, probando nuevamente que sus ancestrales guerreros estaban preparados para combatir a cualquier ser de materia orgánica. Ahora que disponía de parte del arsenal recuperado de su dinastía, podría golpear duramente al resto de invasores de Elohim III.

Victoria económica: Bando Imperial (Gallen, Potras, Ángel Lucas, Torment).

La helada tempestad azotó tan fuerte como lo hacían los cañones imperiales a las castas del fuego del Comandante O’Shark. Pese a su tecnología y gran capacidad táctica, la veteranía en entornos inhóspitos y nevados de los vostroyanos doblegó la voluntad de fuego de los Tau. El gobernador militar Volganov recuperó el Generador Térmico Vespero II con daños mínimos y dio el mensaje que deseaba a la resta de población imperial del planeta: abandonar el camino del Emperador estaba castigado, y unirse al Imperio Tau aún más.

dimarts, 25 d’octubre del 2016

[WH40K] Campaña: Augurios de Oscuridad

Capítulo V: Una traición helada.


Trasfondo:

Las victorias y las derrotas iban sucediéndose a lo largo de la contienda por el planeta Elohim III.  Bravos guerreros perecían en los salvajes bosques mientras otros se alzaban orgullosos en las desérticas ruinas de las colonias y colmenas. Pero los líderes de cada una de las facciones no se olvidaba de la razón que les trajo aquí: los artefactos Halo. Anka Steimberg, la inquisidora del Ordo Xenos rescatada por los defensores imperiales, recopiló información para conocer el actual paradero de su compañera Ekaterina Ivanova; la más joven de las inquisidoras resaltaba sobre los demás gracias a su gran capacidad psíquica, siendo tan poderosa como para influir en las mentes xenos más influenciables.

La inquisidora Ivanova mandó una señal de socorro desde la Penitenciaria Vergun, en la helada y desolada provincia de Despero. Siendo uno de los territorios menos poblados del planeta, Ekaterina encontró oportuno dirigirse allí en cuanto comenzó la invasión; pese a todo, no esperaba encontrarse con un motín en la penitenciaria. Junto a los guardias leales del lugar, se resistieron a caer y los presos, junto a los guardianes corruptos, abandonaron las instalaciones para intentar refugiarse en las colonias civiles cercanas. Aun así, el peligro acechaba para la inquisidora y decidió fortificarse en los niveles más bajos de las edificaciones penitenciarias. Lamentablemente, la señal de socorro también fue accesible para las fuerzas invasoras que, en darse cuenta de quién era el emisor del mensaje, rápidamente decidieron ponerse en marcha hacia el lugar.

Las constantes trifulcas y asperezas entre los ejércitos que defendían y atacaban Elohim III no hacían más que acrecentarse a medida que avanzaba la guerra; el Gobernador militar Dimitri Volganov comenzó a ver que los éxitos cosechados por las fuerzas del Imperio Tau estaban consiguiendo muchos seguidores de entre los habitantes del planeta, e incluso algunos de los soldados de las fuerzas de defensa planetaria habían desertado para unirse a la esperanza xeno. Como fiel al culto del Emperador, y estratega de larga experiencia, sabía que tarde o temprano debería actuar contra ellos, siempre antes de que cojan demasiada fuerza y se conviertan en una situación incontrolable. Quizás tenía razón el Mariscal San Jorge y debió apoyarlo. Volganov contactó con el Capitán Potras Payback de los Señores del Fuego para transmitirle sus preocupaciones, evidenciando éste último que se debía actuar como el Codex Astartes indicaba: con fuego bólter purificador.
El gobernador militar Volganov indicó a los comandantes de los Nopin’tau que debían dirigirse a la provincia Despero lo más rápidamente posible, pues dos objetivos prioritarios debían ser protegidos de las garras de orkos y heréticos: el generador térmico y el centro de adiestramiento Solar Macarius. O’Lucas movilizó con rapidez las tropas para llegar el sector lo más rápidamente posible, mientras que O’Shark se mantuvo pensativo antes de ordenar a sus hombres que se dirigiesen hacia el lugar. Algo le decía que no debían obedecer al líder humano, las instrucciones llegaron en un mensaje sin codificar, como era usualmente. Aun así, planificó su avance y motivó a sus guerreros a que luchasen con gallardía y precaución.



dimarts, 7 de juny del 2016

[WH40K] Campaña: Augurios de Oscuridad

Capítulo IV: Batalla de colosos


Resultados de las batallas:

Campo Voloc A3: Gallen (Astra Militarum) vs Juan (Orkos).
Victoria: Ninguno.

Campo Voloc A7: Torment (Templarios Negros y Asesinos) vs SuperK (Caos y Necrones).
Victoria: SuperK.

Batalla Heroica: Ángel Lucas (Ángeles Oscuros) vs Carles (Necrones).
Victoria: Carles.

Presa Etheres: Shark y Lucas (Imperio Tau) vs Mephisto y Xurxu (Orkos).
Victoria: Shark y Lucas.

Situación post-batallas:

Victoria Económica: Ningún bando.

El combate por el control del campo Voloc A3 entre el gobernador militar Volganov y el kaudillo orko Er’kan fue terriblemente cruenta. Los cadáveres pielverde y los soldados vosotryanos se apilaban uno encima de otro, solamente distinguibles por el color de la piel y la sangre que borboteaba de ellos. Durante la refriega los almacenes de explosivos estallaron, haciendo retumbar toda la provincia y generando una inmensa columna de humo. Ni los defensores ni los invasores pudieron rescatar nada de lo que quedó del campo de entrenamiento, perdiendo gran cantidad de tropas en un sacrificio en vano.

Victoria Estratégica: Bando invasor.

Superius logró arrinconar a los Templarios Negros dirigidos por el Castellano Anacleto, que contó con la ayuda de una asesina Callidus para defender el campo Voloc A7. Pese a los esfuerzos de los fieles al Emperador, los Guerreros de Hierro contaban con el apoyo de un pequeño contingente de Necrones que sorprendieron a los Marines Espaciales. En un desesperado intento de darle la vuelta a la batalla, Anacleto y su escolta de marines de asalto rodearon a Superius, pero el veterano marine del caos logró vencer en duelo al líder Templario Negro, obligándoles a una retirada prematura del campo de batalla. Los dioses del caos observaron la magnífica gesta del comandante de los  Guerreros de Hierro, otorgándole el don de la demonicidad y acabar aplastando con sus nuevos poderes a los fieles al falso Emperador.
Con el control del campo Voloc A7, y esclavizados a los mecánicos auxiliares imperiales del lugar, los vehículos de los invasores fueron adaptados a las inclemencias que ofrecían algunas regiones de Elohim III.

diumenge, 3 d’abril del 2016

[WH40K] Campaña Augurios de Oscuridad


Capítulo IV: Batalla de colosos

Trasfondo:

Consolidado el liderazgo en el bando invasor, Ghozzbak decidió que debían golpear duramente a los defensores antes de continuar con su exhaustiva búsqueda de los inquisidores. Ya le habían arrebatado la posibilidad de capturar a uno de ellos, así que castigar a los que tan arduamente protegían este planeta era lo más conveniente. Junto ahora el kaudillo subyugado a su garra Xurxuc “Partekaraz”, y con todos los recursos disponibles que podían acumular los dos orkos, se las ingeniaron para comenzar a crear maquinaria y cacharros tambaleantes que superaban la imaginación de cualquier ingeniero imperial.

El lugar: la provincia Etheres. Situada en un valle donde fluían diversos ríos, ahora se ha convertido en el emplazamiento de una gran presa que lleva ese mismo nombre. El agua acumulada en el pantano abastece una gran cantidad de población del norte del planeta y es considerado un recurso valioso para los defensores. En el valle que domina la presa se encuentran varios asentamientos rurales, rodeados de grandes campos de cultivo; además, hace poco se crearon dos campos de entrenamiento, llamados Voloc A3 y Voloc A7. Allí se instruye rápidamente la milicia humana para poder plantar cara a los orkos y las fuerzas caóticas. ¿El plan del kaudillo Ghozzbak? ¡Destruir la presa! ¡Ahogar a todos esos pieles rosadas! ¡Hacer que su nombre haga temblar hasta a los humanos más valientes!

Ningún otro líder de los invasores se opuso al plan de Ghozzbak; Er’kan Eztrujakráneoz aportó materiales necesarios para las estrambóticas ideas del gran kaudillo, mientras preparaba a sus chikoz adecuadamente después de hacerse fuerte en el Puesto Avanzado Orgullo del Sol; Superius, el líder de los Guerreros de Hierro, observó que el plan le podría servir de distracción mientras descubría donde se encontraban más ruinas necronas; y el Señor del Caos Belial no ofreció señales de vida, además de que sus tropas se disolvieron, juntándose algunos renegados bajo las órdenes del herrero disforme de los Guerreros de Hierro.

La pregunta clave para Ghozzbak fue cómo tirarían esa inmensa presa. “¡Khoetez!” expresó Xurxuc, pero no había misil tan grande para albergar la cantidad necesaria de explosivos que hacían falta. Superius ofreció a varios de sus discípulos para que dibujaran un círculo de destrucción del caos en la presa, y así poder detonarla. Pero Ghozzbak tenía pensado algo más orko, construir una máquina lo suficientemente grande y poderosa como para hacer saltar por los aires la fortificación más poderosa del imperio: un Stompa. A Er’kan se le iluminaron los ojos, y rápidamente los tres kaudillos orkos comenzaron a fantasear sobre lo grande, lo rojo y cuánto dakka iba a tener su Stompa. Superius se rascó la cabeza y dejo hacer lo que quisieran los líderes piel verde, era una batalla perdida enfrentarse a ellos y debía descubrir el origen de esos necrones que se habían despertado en el planeta.

Por otro lado, el bando liderado por el gobernador militar Dimitri Volganov seguía recopilando información sobre las ruinas xeno de la provincia Uthen Ravos, que gracias a la inestimable colaboración de Anka Steimberg, la inquisidora del ordo Xenos, avanzaba rápidamente. Según los datos obtenidos, Elohim III era un planeta santuario donde se ocultó un poderoso artefacto, uno de los dispositivos Halo. A lo largo de su superficie fueron edificados templos y construcciones para que los guardianes sempiternos se refugiasen hasta que algún ser los despertase de nuevo, o intentase recuperar dicho artefacto. Los denominados necrones.

Aunque no se sabía exactamente qué protegían, ni cómo era el artefacto, se sabía por informes inquisitoriales e imperiales que estos xenos de aspecto metálico y con una gran falta de emociones y sentimientos eran un difícil enemigo a batir. La inquisidora Anka Steimberg fue muy colaborativa con su conocimiento respecto a los necrones, indicando a los líderes de los defensores algunos puntos débiles que podían explotar para lograr una victoria. La inquisidora pidió que se le escoltara en la búsqueda de documentos en campos del Ordo Xenos abandonados justo antes de la invasión, y así poder ser de más ayuda para combatir a la nueva amenaza y a encontrar a sus compañeros perdidos. El capitán Potras Payback de los Señores del Fuego se ofreció su escolta, quedándose al margen de los siguientes planes de defensa del gobernador Volganov.

El capitán Paccael de los Ángeles Oscuros contaba con una breve experiencia contra estas criaturas metálicas, así que preparó una fuerza de intervención rápida para ir a cazar a los necrones en el lugar donde fuese necesario en el planeta. Por otro lado, y tras el ataque fallido del Mariscal San Jorge a las fuerzas del Imperio tau, los Templarios Negros han decidido que no era momento para atacar a los falsos aliados xenos, esperarían a una situación más propicia y a tener a algún otro líder de su lado. Esta afrenta al Imperio no quedaría así y los Tau recibirían su castigo por engañar a los ciudadanos imperiales.

dissabte, 26 de març del 2016

[WH40K] Capítulo III, resumen general.

Situación general post-batallas:

Victoria Civil: Bando Defensor.

La ciudad colmena Uthen ravos ha sido asegurada bajo el mando del gobernador militar Dimitri Volganov y sus tropas vostroyanas. Su anticipación hacia los movimientos de los contingentes caóticos le hizo partir con una gran ventaja considerable que salvó miles de vidas, aunque se topó con un enemigo desconocido e inesperado. Pese a todo, logró su propósito y las miles de almas que se han refugiado en la gran urbe oran al Emperador para que les de fuerza a ellos y a los valientes defensores. Muchos de los hombres y mujeres más hábiles y en mejor estado de forma han decidido alistarse como reclutas y ayudar en tareas de reconocimiento y exploración; sus conocimientos del terreno agreste y salvaje beneficiarán para lograr una mejor posición antes de las escaramuzas.

Victoria Estratégica: Bando invasor.

El astuto kaudillo orko Er’kan Eztrujakráneoz ha logrado superar las defensas del Puesto Avanzado Orgullo del Sol y pese a todos los esfuerzos del Capitán Potras Payback de los Señores del Fuego, el enclave ha sucumbido al Waaagh piel verde. Ahora, beneficiados de una posición en el frío norte del planeta Elohim III, las tropas invasoras tienen una considerable ventaja táctica para poder atacar cualquier otra región y punto del planeta, pudiendo acechar cualquier región del norte del planeta. Además, alguno de los chikoz más listos que tiene Er’kan entre sus tropas se ha topado con mapas topográficos que señalan las principales rutas comerciales y las carreteras en mejor estado de conservación después del bombardeo inicial, así que el kaudillo ya está engrasando los kamiones y los karros de guerra para quemar ruedas en asfalto imperial.


Victoria Narrativa: Bando defensor.

¡La inquisidora Anka Steimberg ha sido encontrada! Se hallaba refugiada con un grupo de servidores en la Antigua Tumba Xenos de la provincia Uthen Ravos. El capitán Paccael de los Ángeles Oscuros logró acceder a los túneles y ruinas del siniestro lugar después de luchar contra las abominaciones mecanizadas de los Guerreros de Hierro, que no se lo pusieron fácil. Aun así, su fe en el Emperador y la testadurez milenaria de estos marines espaciales inclinaron la balanza hacia su favor y obligó a una retirada prematura a las tropas dirigidas por los dioses del caos.  Asegurado el terreno, la extracción de la inquisidora hacia la comandancia de los defensores fue una prioridad. Cuando logre recuperarse de las heridas y la desnutrición podrá informar adecuadamente a los líderes defensores de lo que ha hallado el Ordo Xenos en Elohim III.

Victorias Heroicas: Shark y Mephisto.

Las rencillas personales entre el líder del Imperio Tau O’Shark y los Caballeros de San Jorge se han decantado a favor de los pieles azules. Aunque fue un ataque inesperado, los xenos aliados de Elohim III lograron superar el fanatismo y la xenofobia de los marines espaciales vestidos de negro mediante el uso de la tecnología y la doctrina del Bien Supremo. Así, espera disuadir que otras facciones supuestamente aliadas se replanteen romper el tratado de la alianza y atacar a espaldas a los guerreros de la otra punta de la galaxia.

Por otro lado, el Kaudillo Ghozzbak se ha levantado como el líder supremo del Waaagh sobre Elohim III. Su posición de Gran Kaudillo la ha logrado humillando y superando táctica y estratégicamente a las fuerzas del kaudillo Xurxuc. Esta disputa no ha hecho más que fortalecer la determinación orka sobre el planeta Elohim III. Bajo su mando, todos los orkos se volverán una peligrosa maquinaria de destrucción que comparten recursos, sangre y mucho dakka.


Pensamiento del día: "El éxito se mide con sangre; sea tuya o de tu enemigo"

Gracias por vuestro tiempo.

divendres, 11 de març del 2016

[WH40K] Capítulo III, Informes de batalla

Orkos (Xurxu) vs Orkos( Mephisto)

Dezpuéz de loz últimoz rezultadoz en laz inkurzionez a Elohim III, entre loz doz kaudilloz orkoz, Xurxuc Petakaraz y Ghozzbak Zakaojoz, empezaron a zaltar chizpaz por ké eztrategia ze debía zeguir en adelante y zi debían zeguir haziendo kazo a loz kaótikoz en laz piztaz de loz artefaktoz xenoz; también de loz inquizidorez, loz llevaban de un lado para otro en un deztino confuzo y ademáz los defensores pielez rozadaz habían rezultado zer máz efektivaz de lo esperado. Aunke eztaz adverzidadez hacían ke muchoz de sus chikoz muriesen en kombate, la raza orka era muy dura y sobreviviría a kualkier zituación ke ze lez ponga en zu kamino.

Todo ezto zumado a la naturaleza  violenta orka ze konvirtió en un kaldo de kultivo para que loz grandez kaudilloz orkoz empiecen a dizkutir por kuál de elloz tiene loz peloz de la nariz máz largoz, y en ezte kazo loz doz únikoz kaudilloz que habían konzeguido algunoz méritoz para komparárzeloz empezaron a gritarze kuál era la mejor forma de kontinuar.

Dirigiéndoze al nuevo objetivo, loz kaudilloz de loz waaagh, Xurxuc y Ghozzbak, kontinuaron zuz piquez hazta que al final zucedió lo que ze veía venir: loz waaaghz ze enfrentaron. Loz motorez empezaron a rugir y loz doz kontingentez aceleraron para kargar kontra loz otroz orkoz; una zilueta gigantezka, el Gorkanaut, avanzó por el centro del kampo ezkupiendo dakka kon todo zu arzenal mientraz loz moteroz de Ghozzbak avanzaban rápidamente por loz flankoz. El planeta entero ze eztremeció en el choque de eztaz doz inmenzaz fuerzas pielez verde.

Loz kopteroz de Xurxuc avanzaron velocez por el centro para intentar deztruir el kamión de Krang y zuz meganoblez, aunke zolamente lo dañaron y loz chikoz de loz kohetez chungoz akabaron el trabajo dejando a Krang y zuz chikhoz zin tranzporte; akto zeguido, a loz kopteroz del kaudillo Xurxuc, lez kayó una lluvia de dakka ke no pudieron ezquivar. Loz kopteroz de Ghozzbak fueron máz afortunadoz zaliendo de detráz de un edificio para inmovilizar el kamión de loz meganoblez de Xurxuc, renqueante por el peso de ezoz peligrozoz grandotez. En el flanko derecho Krang y zuz chikoz ze lanzaron hacia el kamión de loz kohetez chungoz, pero loz lokoz de la velocidad llegaron primero y deztruyeron el tranzporte y en la refriega posterior kon rebanadoraz kontra loz koheteroz, loz moteroz akabaron dando buena kuenta de elloz y zuz eztúpidoz mizilez. Una zonriza zatizfaktoria zurgió en la dentellada boka de Ghozzbak.

El kaudillo Xurxuc ezpoleó a zuz moteroz para embeztir a Krang y zuz chikoz: el kombate fue zangriento y amboz kaudilloz demoztraron zu ferocidad orka. Xurxuc eztaba a punto de azeztarle el golpe mortal a Krang kuando el mejor de zuz noblez ze interpuzo entre la garra y zu zeñor dándole a ézte la oportunidad de akabar kon el kaudillo rival. El kombate finalizó kon cinko moteroz aplaztadoz, kuatro meganoblez muertoz y un kaudillo fuera de combate. Poko dezpuéz, loz orkoz de Xurxuc, al ver kaer a zu zeñor y zufrir bajaz konziderablez, ze batieron en retirada para evitar zufrir máz bajaz innecezariaz. Parecieron entender ke la zuperioridad del kaudillo Ghozzbak era mayor ke la de zu actual kaudillo.

El waaagh de Ghozzbak había zalido triunfante de ezta pelea entre orkoz, pero a ké precio: laz bajaz fueron konziderablez en loz doz bandos. Aunke eran divertidaz, eztaz peleaz entre aliadoz no deberían suceder máz, puez loz únikoz ke ganaban eran loz humanos, aprovechando el tiempo en la búzqueda de loz artefaktoz mientraz loz orkoz ze entretienen en dizputaz abzurdaz. Kon zu liderazgo konzolidado, Ghozzbak sólo tenía que preokuparse de enfrentarze a los ziervoz del falzo dioz Emperador, y kizás hacer entender a los marinez kon pinchoz kien era el ke iba a mandar a partir de ahora laz ofenzivaz. Elohim III no zabía lo ke le ezperaba, y al final del día habría una bandera del waaagh de Ghozzbak plantada en kada una de laz ciudades kolmena.



Gallen (Astra Militarum) vs Carles (Necrones)

El gobernador Volganov había previsto los movimientos de tropas dirigidos por el Señor del Caos Belial. Su partida de guerra fue interceptada y rechazada antes de que llegasen a las cercanías de la ciudad colmena Uthen Ravos. En uno de los poblados cercanos a la refriega, el comandante vostroyano estableció un centro de operaciones temporal donde pudiese dirigirse adecuadamente a sus tropas y al resto de fuerzas defensoras en el sector. Además de su localización, idónea para hacer frente a un avance más agresivo de los invasores. Los soldados asignados al puesto de avanzada operacional se mantenían tranquilos y trabajaban con efectividad mientras estuviesen fuera del rango de explosiones y morteros enemigos.

Pero nunca todo es tan sencillo. Sin previo aviso, estallaron varias edificaciones del asentamiento rural; la madera ardía con ferocidad para dejar paso a una gran humareda que podía verse desde kilómetros. Los soldados del Imperio agarraron sus rifles láser para contener a los herejes y a los caóticos, pero observaron como un nuevo horror se lanzaba sobre ellos: de la nada aparecieron dos transportes gravíticos xenos repletos de figuras humanoides, con la piel metalizada y con las cuencas de los ojos vacías, con un terrorífico brillo bermejo sin vida. Los extraños vehículos comenzaron a disparar rayos de energía mientras desembarcaban su carga mortal, siendo acompañados por gigantescas arañas mecanizadas, con afiladas garras y cuchillas, que corrían serpenteantes hacia la posición de los defensores.

Una aeronave Vendetta que patrullaba por las cercanías abrió fuego contra estas inquietantes figuras, aunque su fuego apenas causó bajas. Continuó surcando por los cielos para establecer una buena posición de tiro, con tan mala suerte que se topó con una extraña aeronave de material desconocido: su forma de medialuna ensombreció el poblado antes de disparar contra la Vendetta vostroyana y comenzar un vertiginoso combate de peripecias aéreas.

Recuperados del factor sorpresa, los defensores imperiales se replegaron en las edificaciones más fortificadas y comenzaron a crear una cortina de fuego láser y de mortero para repeler a las enigmáticas figuras alienígenas; ráfaga tras ráfaga, los valientes soldados descargaban todas sus baterías sobre la armadura de los enemigos, pero a diferencia de otro contrincantes, estas criaturas aguantaban impasiblemente los impactos y avanzaban devolviendo el fuego. Es más, aquellos enemigos que lograban batir, al cabo de unos momentos volvían a levantarse como si no les hubiese pasado nada. Los soldados comenzaron a sentir impotencia y temor ante tan formidables rivales, sobre todo al ver como compañeros eran desintegrados en armadura, carne y hueso cada vez que eran impactados por esas potentísimas descargas de energía verdosa.

El gobernador Volganov no tenía las suficientes fuerzas presentes como para defender el poblado, así que ordenó a todos los destacamentos cercanos a la posición que acudiesen inmediatamente para poder acabar con estas abominables máquinas sin alma. Estaba claro que estos soldados metálicos habían venido a buscar a algo; o alguien. No era casualidad de que se encontrasen ruinas Xenos esparcidas por todo Elohim III y ahora surgiesen de la nada estas criaturas. Debía encontrar la razón y destruir a todo aquel que se interponga ante la supervivencia de la raza humana en este planeta. El fin para los soldados imperiales parecía inevitable, muchos ya habían caído ante los rayos desintegradores y las garras metálicas, incluso varios transportes Chimera y tanques de batalla Leman Russ sucumbieron ante esa desconocida exposición de energía.

Por suerte para el comandante y sus tropas los refuerzos no tardaron en llegar. De lejos rugieron los cañones Basilisk, estremeciendo todo el pueblo con sus proyectiles, así como más aeronaves Vendetta acribillaron a los enemigos a pie. Los soldados defensores, desesperanzados, volvieron a sentir la llama de la oportunidad, y con un valor sobrehumano se alzaron para acabar de expulsar al enemigo. Pero ya no estaban; desaparecieron. Despejadas las nubes de polvo y fuego, esos inexplicables seres y sus vehículos abandonaron el campo de batalla. No se sabe ni cómo, ni por qué, pero una extraña sensación recorría la espina dorsal del comandante Dimitri Volganov. ¿Habría sido una advertencia? ¿Un ataque quirúrgico? ¿Han despertado a un nuevo enemigo?
Estaba claro que debían encontrar a esos inquisidores y buscar respuestas, sin saber la naturaleza de estos nuevos xenos no podrían descubrir cómo repelerlos y destruirlos, y acabarían sucumbiendo ante su implacable fuerza mecánica.

"Para estos seres somos menos que ganado. Enseres inútiles que o somos consumidos o servimos de juguetes para divertirles. No existe uno solo de ellos que preste atención a un mundo de humanos, tal y como actuaría yo frente a una hormiga que acaba de ser aplastada por mi bota.” Inquisidor Kessel en el Cónclave de Eidolon


Gracias por vuestro tiempo.

dimarts, 8 de març del 2016

[WH40K] Capítulo III, el desenlace

Resultados de las partidas:

Batalla heroica nº1: Xurxu (Orkos) vs Mephisto (Orkos).
Victoria: Mephisto.

Batalla heroica nº2: Torment (Templarios Negros y Officio Assassinorum) vs Shark (Imperio Tau).
Victoria: Shark.

Puesto Avanzado Orgullo del Sol: Juan (Orkos) vs Potras (Señores del Fuego).
Victoria: Juan.

Ciudad Colmena Uthen Ravos: Carles (Necrones) vs Gallen (Astra Militarum).
Victoria: Gallen.

Antigua Tumba Xenos: SuperK (Guerreros de Hierro y Necrones) vs Ángel Lucas (Ángeles Oscuros).
Victoria: Ángel Lucas.

Informes de Batalla:


Imperio Tau (Shark) vs Templarios Negros (Torment)

La noticia corría como la pólvora entre las tropass Tau. ¿¡Traición!? Los Templarios Negros habían decidido romper el tratado de alianza de manera unilateral y atacarles con toda su rabia xenofóbica. Ahora los soldados de Nopin’tau se encontraban entre dos frentes, pero este acto deshonroso no podía ser ignorado, los ejércitos orkos y caóticos deberían esperar a ser erradicados una vez que hiciesen frentes a las fuerzas leales al Imperio de la humanidad. O’Shark ya se imaginaba que tarde o temprano iba a ocurrir algo así, y creó un plan de contingencia para ello.

El comandante mandó replegar a las tropas dirigidas por su lugarteniente An’xova en una población rural, repleta de edificios humildes construidos por piedra y madera, pero lo suficientemente grandes para cubrir a sus efectivos de los primeros disparos marines espaciales. Colocaron sacos de arena y barricadas para fortificar las calles más anchas de la localización y establecieron un perímetro de seguridad.

A la llegada de los Templarios Negros, estos también establecieron unas barricadas para cubrirse del fuego defensivo del Imperio Tau, dejando a sus tropas de largo alcances cubiertas en posiciones seguras. De repente un estruendo de hélices y rotores cubrió el cielo del lugar: un bombardeo masivo fue ordenado tanto en las posiciones Tau como en las de marines espaciales. Los artefactos explosivos causaron algunas bajas en los dos contingentes pero no llegaron a mermar la voluntad de guerra que traían los dos bandos.

Los primeros en tomar la iniciativa fueron los Templarios Negros, arrancando sus motos y transportes para dirigirse a lo que mejor sabían hacer: el combate cuerpo a cuerpo. Su ataque fue rápido y apoyado por cápsulas de desembarco desde las naves espaciales en órbita, atrapando a las fuerzas del Imperio Tau entre la espada y la pared. El comandante An’xova indicó órdenes con total frialdad y manteniendo una inusitada calma, señalando cuáles son los objetivos prioritarios a batir por las armaduras Crisis y las Castas del Fuego.

Sin piedad, sin remordimiento y sin miedo los Templarios Negros y su líder en este acto de traición, el capellán Casimiro, se dirigieron fugazmente para atrapar a los Tau en una inteligente pinza, pero la excesiva confianza le llevó a subestimar la tecnología de éstos. Gracias a los marcadores telemétricos de los drones, la agilidad y esquivas de los motoristas Templarios Negros fueron neutralizadas, dejando un blanco directo al fuego de plasma de las armaduras Tau.

El capellán y su escuadra fueron derribados, teniéndose que cubrirse en el interior de uno de los medievales edificios del lugar y esperar fuego de apoyo. A medida que los marines espaciales avanzaban y causaban bajas entre las filas Tau, también eran neutralizados gracias a la tecnología y el potencial de éstos: pese a cubrirse ávidamente y demostrar una gran capacidad estratégica, la increíble precisión Tau debido a los marcadores telemétricos lograba ignorar la cobertura donde se protegían los Templarios Negros.

La moral crecía entre los pielesazules en cada ráfaga de disparos bláster y de plasma. La presencia templaria era mermada y los cánticos sacros hacia el Emperador de la humanidad eran silenciados por el silbido de los proyectiles. Pese a todo, algunas unidades Tau se encontraron envueltas en un combate cuerpo a cuerpo que, aun demostrando valentía, acabó decantándose por los leales al Emperador.

Las tropas de An’xova estaban tan centradas en defender el frente de batalla que no se percataron del ataque por el flanco realizado por los Templarios Negros: dirigidos por escuadras de exploradores motorizadas, más marines espaciales surgieron del interior de la población para atacar en el punto débil de la defensa Tau. Marines en retro reactor saltaron de entre los edificios para preparar una carga contra las armaduras crisis, así como la armadura Cataclismo sufría disparos de armamento de fusión y la embestida de un transporte Rhino. Aunque pilló por sorpresa a los Tau, fue un intento insuficiente para decantar la batalla hacia su bando. Todos los marcadores telemétricos, fuego de bláster de fusión y rifles de plasma se dirigieron hacia esos nuevos contendientes, así como se activó el reactor Nova de la armadura Cataclismo.

Una vez que las tropas Templarias fueron mermadas, An’xova decidió tomar acciones más ofensivas y acabar con toda la resistencia que aún quedaba en la zona. Los marines espaciales no pudieron esconderse gracias a los marcadores telemétricos que lograban encontrar cualquier resquicio de armadura negra a la que disparar, se ocultasen donde se ocultasen. El capellán Casimiro, con cierta rabia e impotencia ordenó retirarse del campo de batalla: había subestimado al rival y eso traía consecuencias nefastas para sus hermanos. Pero esto no quedaría así.

El comandante An’xova ordenó a su contingente el alto el fuego y permitió que las fuerzas de Templarios Negros se retirasen, esperando haber recibido un escarmiento y que se pensasen un poco más antes de enfrentarse a ellos de nuevo. Y así como su misericordia fue mayúscula, también esperaba que esta victoria sirviese como ejemplo a otros aliados por sus pensamientos contra ellos.

Después de esta victoria, An’xova y O’shark entendieron que su poder en el planeta crecía, y que era de esperar que otros aliados destapasen sus verdaderas intenciones contra ellos. Pero el Bien Supremo lograría su cometido y traería paz y prosperidad a Elohim III aunque tenga que enfrentarse a todo el Imperio de la Humanidad. Con esta batalla lograría atraer a más humanos hacia su filosofía de vida y los salvaría de la dureza y crueldad que el Emperador les causaba.

“Aquellos con alcance superior dictan los términos de la batalla e imponen su voluntad sobre la de su enemigo. Recurda, el primer paso en el camino de la victoria a menudo es el más importante.” Comandante Jun’nami.



Gracias por vuestro tiempo.

dijous, 25 de febrer del 2016

[WH40K] Capítulo III, Objetivos y emparejamientos

Capítulo 3: Fricciones



Objetivos:

El Señor del Caos Belial y los otros comandantes caóticos y orkos deben encontrar a la inquisidora Anka Steimberg antes de que los defensores se den cuenta cuál es su objetivo. Aunque no hayan logrado anteriormente un gran número de victorias, van por el camino correcto para hallar algún dispositivo Halo antes que nadie. Sus fuerzas deben dividirse para abarcar tres puntos importantes de la provincia Uthen Ravos, pero siguen siendo numerosos para enfrentarse a cualquier acometida de los fieles al Emperador y sus aliados xenos. En cualquier caso, lograr tomar el control de la ciudad colmena, la tumba xenos o del puesto avanzado será un éxito que les ayudará en situaciones posteriores.

Por otro lado, los kaudillos Xurxuc y Ghozzbak han comenzado una cruenta refriega que les llevará a decidir cuál de los dos debe mandar de entre todos los orkos. Ninguno de los dos está dispuesto a ceder su liderazgo y las puyas y amenazas han acabado convirtiéndose en un derramamiento de sangre piel verde. Y cuando dos de las criaturas más batalladoras de todo el universo quieren pelearse, no hay fuerza material o inmaterial capaces de detenerles. Aquel kaudillo que gane esta contienda saldrá más reforzado que nunca, habiendo dominado completamente la voluntad del otro pobre desgraciado. Y todo bajo la verde mirada de Gorko y Morko.


En el bando defensor encontramos que pese a tener muchas victorias en las últimas semanas, siguen yendo a remolque de los movimientos de las fuerzas invasoras; no saben lo que buscan exactamente ni descubren qué patrón les hace dirigirse al norte del planeta en estos momentos. Pese a todo el gobernador Volganov está dispuesto a defender donde sea necesario y no dejar que los enemigos del imperio consigan aquello que estén buscando. El Capitán Paccael y el Capitán Potras están preparados para desembarcar sus tropas donde sean más necesarias, y darán soporte a las fuerzas de defensa planetaria del sector. Además quieren descubrir las verdaderas intenciones de los caóticos, y eliminarlos lo antes posible.
Mientras, la cruzada de los Templarios Negros se ha autoasignado un nuevo enemigo a batir: las fuerzas del Imperio Tau atrapadas en el sistema planetario Elohim. Su reclutamiento de ciudadanos imperiales ha hecho estallar la chispa más radical de entre todos los defensores del planeta y no permitirán que atraigan a más humanos a la causa del Bien Supremo. El mariscal San Jorge ha enviado a sus mejores hombres a guerrear contra esta traición xenos. El comandante O’shark y su lugarteniente An’xova no entienden el comportamiento beligerante de los Caballeros de San Jorge, pero no están dispuestos a ser aplastados sin oponer resistencia: usarán todos los recursos disponibles para hacer que los marines espaciales más xenofóbicos lleguen a pensárselo dos veces antes de enfrentarse al Bien Supremo.


Condiciones de victoria:

La mayoría de la población civil de la provincia Uthen Ravos se ha refugiado en la ciudad Colmena, así que la conquista o defensa de la ubicación será importante para los planes de cualquiera de los dos bandos. A las fuerzas imperiales les interesa aumentar su mano de obra y que la producción de alimentos continúe, mientras que a los caóticos les sería interesante cosechar almas humanas para sus oscuros propósitos.

Victoria civil: controlar la Ciudad Colmena Uthen Ravos.


El puesto avanzado Orgullo del Sol es un emplazamiento fortificado que se encuentra entre la verde espesura de los bosques norteños. Sus edificios son rudimentarios pero pueden aguantar un asedio durante un buen tiempo. Muchos leñadores y granjeros se han refugiado en él y están ayudando en tareas defensivas. Se sitúa en la zona más al norte de toda la región, dejando una única carretera sin asfaltar que llega hasta él, lo que le convierte en un verdadero problema para acceder a él con maquinaria pesada de asedio. El bando que acabe controlando el puesto avanzado tendrá uno de los pocos accesos a los glaciares y al frío ártico de Elohim III, aun por explorar.

Victoria estratégica: controlar el Puesto Avanzado Orgullo del Sol.

En la provincia de Uthen Ravos se encuentra una de las primeras ruinas xenos que se tuvieron constancia de su existencia. Es el lugar más probable donde se pueda encontrar a la inquisidora Anka Steimberg. De todas maneras, su concienzuda exploración desvelaría secretos que aún permanecen enterrados, y quizás deberían permanecer así durante unos cuantos milenios más.

Victoria narrativa: controlar la Antigua Tumba Xenos.

Los conflictos abiertos entre los kaudillos orkos Ghozzbak y Xurxuc, y el comandante O’Shark y el Mariscal San Jorge no pueden ignorarse. Aquellas fuerzas que consigan la victoria saldrán fortalecidas del encuentro, teniendo más peso en la propia alianza y seguramente influyendo en el destino final del planeta Elohim III. Sea cual sea el resultado, se derramará sangre y vísceras en el gélido norte.

Victoria Heroica: el ganador en cada uno de los enfrentamientos personales tendrá ventajas exclusivas.

Emparejamientos:

Batalla heroica nº1: Xurxu (Orkos) vs Mephisto (Orkos).

Batalla heroica nº2: Torment (Templarios Negros y Officio Assassinorum) vs Shark (Imperio Tau).

Puesto Avanzado Orgullo del Sol: Juan (Orkos) vs Potras (Señores del Fuego).

Ciudad Colmena Uthen Ravos: Lento (Legión negra y Orkos) vs Gallen (Astra Militarum).

Antigua Tumba Xenos: SuperK (Guerreros de Hierro y Necrones) vs Ángel Lucas (Ángeles Oscuros).

Gracias por vuestro tiempo.

dijous, 18 de febrer del 2016

[WH40K] Capítulo III, Trasfondo

Capítulo 3: Fricciones.

Trasfondo:

El éxito de victorias cosechado por los defensores tiene sus beneficios, y sus consecuencias; muchos civiles de Elohim III se están uniendo a sus filas como tropas de apoyo y soporte en tareas fuera de la batalla, incluso con los aliados del Imperio Tau. Aprovechando esta situación, muchos humanos comenzaron a publicitar las ventajas de unirse a los xenos, promocionando el Bien Supremo y lo que ganarían separándose de las garras del Imperio de la Humanidad. Comenzaron a salir oradores, predicadores y otras figuras públicas que ensalzaban la figura de los héroes de piel azul e instigaban a muchos jóvenes a unirse a tropas de apoyo auxiliar.


Al comandante O’shark no le preocupaba esta actitud, era una reacción típica al buen trabajo que estaban haciendo en el planeta; y además con el apoyo de las diversas colonias que defendieron, los voluntarios ofrecían material para reparaciones y conocimientos rudimentarios pero efectivos. Empezaron a surgir carteles en muchas colonias y colmenas para que más personas se uniesen al Imperio Tau, creando un malestar dentro de la alianza defensora: el gobernador en funciones, Dimitri Volganov, vio estas acciones como un hecho invasivo de las fuerzas aliadas, así que contraatacó con toda la maquinaria publicitaria que el Imperio podía crear. No quería acusar abiertamente a los Tau de influir sobre la población, pues habían demostrado su valor en el campo de batalla, contraatacando con cartelería.

Pero no todos eran tan moderados como el gobernador Volganov. Al Mariscal San Jorge de los Templarios Negros el hecho de que ciudadanos imperiales se uniesen a las filas xenos le sentó como una gran traición, tanto de los mismos humanos como del Imperio Tau por aceptarlos. Ya forzó su postura para aunar fuerzas con los destacamentos del comandante O’shark, que ahora también tenía que aguantar esta situación vergonzosa a ojos del Emperador.
Así que San Jorge, junto al consejo de sus mayores allegados, el capellán Casimiro y el paladín del emperador Lázaro, tomó la decisión de romper el tratado de defensa por Elohim III. Su fanatismo y su xenofobia fueron creencias más que suficientes como para emprender esta cruzada personal contra los invasores que aparentaban ser sus amigos.


Mientras, en el bando invasor se acababa de descifrar y poner en común toda la información recopilada en el campamento del Ordo Xenos. Dar caza y captura a estos tres inquisidores se transformó en la misión principal mientras saqueaban, destruían y llevaban muerte a Elohim III. El kaudillo Ghozzbak acusó al kaudillo Xurxuc de su ineptitud, y lo culpó de su bombardeo fallido. Si hubiera hecho las cosas como un buen orko podría saber exactamente hasta qué punto los inquisidores habían avanzado en la investigación; Xurxuc no se mantuvo en silencio y respondió agresivamente a las palabras de Ghozzbak. Entonces una acalorada discusión comenzó a gestarse en la reunión de los líderes orkos y caóticos; la intensidad aumentó hasta el punto que los dos kaudillos orkos casi se lían a garrazo limpio; la intervención de los otros comandantes evitó que se derramara sangre e intentaron que se centrasen en el objetivo común que los allí reunidos tenían. El señor del caos Belial conocía que tarde o temprano esos cabezas huecos iban a pelearse, hasta que alguno de ellos se erigiese líder de todos los orkos presentes en el planeta; así es como funcionaba la naturaleza piel verde.

Dejando por un momento las diferencias a un lado, los invasores comenzaron a planificar la invasión a la provincia de Uthen Ravos. Cercana al frío norte de Elohim III, no estaba tan desarrollada industrialmente como Antares ni Amus. Su principal producción es agrícola y maderera, y los pobladores viven en colonias rurales. La excepción se erige en una colosal ciudad colmena que le da nombre al territorio; allí se reúnen los ciudadanos en las épocas más frías del año, dejando las colonias abandonadas temporalmente. Según la información recuperada, justo antes de la invasión se encontraba en el lugar la inquisidora Anka Steimberg.

No era una provincia muy grande, la mayoría de su territorio eran campos de cultivo y frondosos bosques. Así que si la inquisidora se estaba escondiendo, debía ser en una de las tres construcciones principales de la zona: la ciudad colmena Uthen Ravos, el puesto avanzado Orgullo del Sol o las recientemente encontrada Tumba Xenos en el cuadrante más al sur de la provincia. Las tropas orkas y caóticas debían ser rápidas y penetrar lo antes posible en dichas localizaciones para que el grueso defensor no entorpeciera sus avances.


Mientras se dirigían a la provincia, el Waaagh del kaudillo Xurxuc y el del kaudillo Ghozzbak tuvieron ciertos roces, picándose en carreras de motos y kamiones; un pique que acabaría por volverse en algo más que una competición por qué destartalado vehículo era más rápido. El juego sucio y las tropelías comenzaron a ser algo común en estos intentos de superioridad por parte de los dos clanes pieles verdes, que finalmente acabó como todo el universo esperaría que acabaran dos kaudillos orgullosos de sus cicatrices: guerra.
El Señor del Caos Belial sugirió dejar a los dos cabezotas zanjar su disputa, esperando que uno de ellos muriese y mantener una distracción para los defensores planetarios. Quizás así no se percataran de sus movimientos. Er’kan, el tercer kaudillo orko que lideraba un waaagh invasor, y quizás el más inteligente dentro de los orkos que habitaban ese planeta, estuvo de acuerdo con el plan de Belial. El silencio del comandante de los Guerreros de Hierro fue entendido como un sí.

Con la maquinaria invasora en marcha, el gobernador militar Dimitri Volganov dio instrucciones a los demás comandantes sobre los movimientos de los orkos y los caóticos. Pese a la disputa que estaban teniendo los clanes orkos, Volganov no fue engañado y predijo el plan del Señor del Caos Belial. Se dirigían hacia el norte por alguna razón, y allí serían interceptados y repelidos por los fieles al Emperador. Fue en este momento cuando el Mariscal San Jorge vio la oportunidad de despachar a los xenos traidores. Mientras los defensores marcharon al norte, el mariscal ordenó abrir fuego sin contemplaciones contra las tropas del Imperio Tau. No los necesitaban, pues la fe en el Emperador era la única salvación. El comandante O’shark abrió comunicaciones para conseguir respuestas a esta agresión de los Templarios Negros, pero lo único que escuchó fueron ritos, plegarias y cánticos; claramente fueron entendidos como una declaración de guerra.

Tanto el Capitán Potras Payback como el Capitán Paccael tuvieron noticias de este conflicto entre las dos fuerzas aliadas, pero decidieron continuar con el plan original antes que mediar entre xenos y sus hermanos más fanáticos. El gobernador intentó que los dos comandantes no se enzarzaran en una disputa innecesaria para los intereses de Elohim III, aunque desde el principio supo que era una situación terriblemente frágil; aun así fue incapaz de convencerlos.


Gracias por vuestro tiempo.

dilluns, 8 de febrer del 2016

[WH40K] Capítulo II, resumen final


Situación general post-batallas:

Victoria Económica: Bando defensor.

Los Caballeros de San Jorge lograron frenar el avance del Waaagh del kaudillo Er’kan Eztrujakráneos. Evitaron que los pielesverdes pusieran sus sucias manos sobre la maquinaria de las refinerías y del manufactorum. La batalla fue encarnizada pero las tropas lideradas por el capellán Casimiro cumplieron con su cometido. Con el control del sector industrial de la provincia Amus, los defensores han recuperado importantes piezas y materiales para dar soporte a emplazamientos defensivos avanzado. Un gran cargamento de sacos de protección se hallaba almacenado, que serán tremendamente útiles para la creación de trincheras.

Con estos nuevos recursos, los defensores podrán proteger con muchísima más eficacia sus tropas, ya que son fáciles de transportar en vehículos ligeros y no necesitarán improvisar coberturas entre cráteres, ruinas y hermanos caídos.



Victoria Civil: Bando defensor.

Otra vez la población de la provincia ha sido asegurada y apenas han sufrido bajas. Todas las colonias han estado bajo la férrea protección de las fuerzas de defensa planetarias, incluido la ciudad colmena Caesar Superior. Este rotundo éxito hace que las calles se llenen de vítores y apoyos a la causa imperial, aumentando la ya de por si moral de los ejércitos. Muchos civiles han querido apoyar en tareas de soporte a los contingentes defensores, aligerando ciertas tareas durante épocas de guerra. La ciudad colmena Caesar Superior se rinde a los pies de la inmensa capacidad estratégica del nuevo gobernador en funciones, el Comandante Volganov, que pasea por sus calles repletas de ciudadanos con marcha triunfal. Curiosamente, las fuerzas del Imperio Tau han tenido un éxito similar, logrando que muchos humanos se unan a sus filas como fuerzas de apoyo. El comandante An’xova ha agradecido su apoyo al Bien Supremo.

Los generales defensores se sienten apoyados por los ciudadanos de Elohim III, logrando así que sus capacidades estratégicas e inspiradoras se vuelvan más eficaces en el campo de batalla.

Victoria Estratégica: Bando defensor.

El comandante An’xova ha logrado defender con garantías el Espaciopuerto AMUS DA3. Las tropas caóticas y pieles verde dirigidas por el Señor del Caos Belial y sus lugartenientes no han sido capaces de superar la barrera de fuego de inducción ni plasma que han mantenido los destacamentos del Imperio Tau en el campo de batalla. Aunque han sentido el aliento de la muerte muy de cerca, el coraje y valor que demuestran estos xenos está siendo valorado por los defensores. Ahora que se tiene el control absoluto del Espaciopuerto, los tecnomarines de los capítulos junto ingenieros de la Casta del Aire del Imperio Tau se han puesto manos a la obra para arreglar, modificar y preparar varias aeronaves no espaciales. Con estos nuevos añadidos circulando por el cielo, los defensores podrán hacer frente más rápidamente a las exigencias de la guerra. Incluso a sugerencia del Capitán Potras Payback de los Señores del Fuego, se ha equipado alguno de las aeronaves con bombas y misiles con la intención de mermar a las tropas justo antes de una batalla.



Victoria Narrativa: Bando atacante.

Pero no todo iba a ser laureles para los defensores. Mientras éstos se dedicaban a defender el sector con dureza y testarudez, las fuerzas del Kaudillo Ghozzbak atravesaban las llanuras repletas de cráteres para alcanzar el primero las ruinas y restos del campamento del Ordo Xenos. Las fuerzas de Ángeles Oscuros enviadas a entorpecer su búsqueda fueron repelidas con contundencia, causando una buena cantidad de bajas y obligando a una retirada.

Con todo el tiempo que le ofreció esta victoria sobre los marines espaciales, el kaudillo Ghozzbak y sus secuaces buscaron a fondo entre los escombros. Aunque gran parte de los materiales habían sido destruidos, los orkos encontraron pistas que indicaban que había sido desalojado anteriormente al bombardeo del Kaudillo Xurxuc: los únicos cadáveres reconocibles, y la mayoría semi calcinados, eran de servidores, civiles y autómatas inquisitoriales. Pese a ello, Ghozzbak encontró documentos que sugerían la localización de los inquisidores que estaban estudiando las ruinas xenos de Elohim III. Además, una grabación en un servocráneo desvelaba que los encargados de esta investigación eran tres inquisidores: Ekaterina Ivanova, Anka Steimberg y el inquisidor jefe Einar Petterson.
En las imágenes y audio del servocráneo se les observa investigando con ciertos artefactos menores, destruyendo la mayoría de ellos después de clasificarlos. Parece ser que sus hallazgos están en un estado muy avanzado y no iban a tardar mucho en encontrar la pista clave que les llevas a encontrar un dispositivo Halo en Elohim III. Aquel bando que consiga salvaguardar o interrogar a los inquisidores estará un paso por delante para conseguir su objetivo.

Pensamiento del día: "La vida es la moneda del Emperador. Gástala sabiamente."
Gracias por vuestro tiempo.

dimecres, 3 de febrer del 2016

[WH40K] Capítulo II, Informes de Batalla (Parte 2/2)


Guerreros de Hierro y Necrones (SuperK) vs. Señores del Fuego (Potras).



Tras el estrepitoso fracaso de defender la colonia fortificada de Antares y al gobernador Lucrecius Lochfiin, el Capitán Potras Payback estaba totalmente dispuesto a enmendar su error. No planteó ninguna traba cuando el comandante de los Primeros Nacidos Vostroyanos Dimitri Volganov se autoproclamó gobernador militar en funciones. Cuando tuvieron los informes del bombardeo orko sobre la provincia Amus, las fuerzas de los Señores del Fuego fueron rápidamente desplegadas. Los rumores de que los herejes querían reunir almas imperiales para oscuros propósitos le hacía hervir la sangre al capitán marines espacial.

Los exploradores enviados de avanzadilla informaron de avistamientos de marines traidores, cultistas y otra clase de herejes avanzando junto a un predator manchado de corrupción y un demoníaco profanador. El capitán, aprendida las lecciones de la batalla anterior, tomó una de las motocicletas del arsenal y dio apoyo junto su escuadra de mando allá donde fuera más necesario. El fuego de ambos contingentes comenzó a cruzarse; el cañón demolisher del vindicator de los Señores del Fuego impactó de pleno al ingenio demoníaco, pero el profanador continuó avanzando implacablemente.

El cielo fue golpeado por un estrepitoso sonido, una cápsula de desembarco caía con rapidez hacia las posiciones enemigas. Aterrizó levantando una gran polvareda para dejar paso a una escuadra de Devastadores Centuriones acompañados por el veterano bibliotecario Brisingr. El mismo emanó un campo de energía alrededor de su escuadra y ordenó disparar al profanador por la retaguardia, donde su blindaje era más débil. Los Centuriones descargaron toda su furia imperial a través de sus cañones de gravitón destrozando por completo a la máquina infernal. Mientras, por los cielos surcaba una de las Stormtalon del capítulo, que ofreciendo apoyo ahí donde más era necesario, castigaba con sus armas cada uno de los pasos que hacían los marines del Ojo del Terror. Una gran explosión sacudió el frente defensor cuando el vindicator estalló en mil pedazos. Los láseres del predator de los Guerreros de Hierro lograron penetrar el blindaje e impactó en la munición del tanque.

Pero los invasores no habían decidido rendirse aún, con un destello fugaz aparecieron en medio de la batalla una escuadra de Arrasadores, marines mutados con multitud de armas que podían barrer pelotones enteros en cuestión de minutos. No fueron los únicos, instantes después una sombra oscureció el campo de batalla: un gigantesco monolito necrón hizo aparición, desembarcando cadavéricas tropas metalizadas que con su fuego Gauss pusieron en un aprieto las líneas defensoras. Entre ellos, Un Lord necrón comandaba la nueva ofensiva. El bibliotecario Brisingr y sus hombres tomaron posiciones para aguantar la embestida de los xenos. Los exploradores marines abrieron fuego distrayendo a los Arrasadores caóticos, logrando tiempo para que el Capitán Potras llegara a gran velocidad y su escuadra de mando abriera fuego con sus rifles de gravitones. Éstos cayeron fulminados y los motoristas marines espaciales se dirigieron rápidamente a hacer frente a los atacantes necrones.

El capitán y su escuadra tuvieron que admitir que estos rivales eran completamente diferente. Sus disparos apenas causaron bajas, y aquellos que caían en cuestión de segundos se volvían a levantar del suelo como si no les hubiese pasado nada. El fuego continuó cruzándose entre los dos contendientes hasta que Brisingr se puso en contacto con el Capitán, indicándole que era necesario en otro lado del campo de batalla y él podría manejar este nuevo enemigo. Potras y sus guardaespaldas aceleraron rápidamente hacia otro punto crítico de la refriega.

Una gran horda de cultistas estaba poniendo en aprietos los emplazamientos defensivos de los Señores del Fuego. Junto el apoyo del predator caótico y las hábiles órdenes de un Herrero de la Disformidad, quién parecía dirigir este ataque, estaban comenzando a acercarse peligrosamente a la Ciudad colmena Caesar Superior. Por suerte los refuerzos llegaron a tiempo: surcando en el cielo una segunda cápsula de desembarco estremeció a las fuerzas traidoras. Nada más aterrizar, una escuadra de condecorados marines veteranos abrió fuego contra los cultistas; uno de ellos, con un lanzallamas pesado, hizo buena cuenta con el fuego purificador en nombre del Emperador. El Herrero Disforme ordenó asaltar a los veteranos leales y se enfrascó en un singular duelo con el sargento de los Señores del Fuego.

La espada sierra del sargento y el hacha de energía del líder caótico cruzó golpes. Saltaron chispas y sus armaduras fueron duramente golpeadas, pero el duelo no se decantaba por ninguno de los dos. A pesar de tener un equipamiento superior gracias a los mecatentáculos, el Herrero de la Disformidad fue incapaz de superar la habilidad del sargento de los veteranos. Su fe y determinación lograron abrumar al corrupto, que viendo como sus tropas estaban siendo superadas, ordenó la retirada. Justo en esos instantes el Capitán Payback inutilizó al predator caótico, dejando sin apoyo antitanque a los invasores. Maldiciendo por todo lo alto, el comandante de los herejes dio indicaciones de retirada, sacrificando por el camino a un puñado de desaprensivos cultistas.
Finalmente volvió la calma a las proximidades de la ciudad colmena Caesar Superior, ofreciendo un respiro a los defensores. La tare había sido ardua pero se logró cumplir con el cometido. Después de asegurarse que los invasores no volvieran, el Capitán Potras comunicó de su victoria al Cuartel General de defensa planetaria.  


"El éxito se conmemora. El fallo tan solo se recuerda" Capitán Potras Payback de los Señores del Fuego.

Orkos (Xurxu) vs. Astra Militarum (Gallen).


Volganov alzó la vista, esperando que la respuesta viniera por sí sola, pero sabía que no había otra opción: Tenía que enviar a Todorovic. Era su segundo al mando, pero era el único que podía recuperar la moral de todo su ejército. La baja de Lochfinn había producido un enorme pesar en toda la tropa aunque hubieran mantenido a raya la invasión en la provincia Antares. El kaudillo orko  Xurxuc debía caer, sea como sea. La moral de sus hombres sería restaurada cuando la cabeza de ese enorme orko fuera colgada en una pica.

El destacamento de Todorovic se apostó cerca de la colonia Pernicius, al sur de la provincia de Amus. Sabía que tenían que pasar por el desfiladero del sector 2-13 para alcanzar la zona bombardeada. Una zona repleta de ruinas y cráteres debido a la artillería pielverde. El general Todorovic estudió el terreno, fortificó posiciones y contó toda la munición que habían traído. Cada una de esas balas y ráfagas de láseres tenían el nombre de Xurxuc inscrito.

Dos días después de dolorosa espera el ambiente se llenó de gritos, ruidos y estruendosas voces humanoides: las tropas de Xurxuc habían llegado. Los primeros en aparecer en el horizonte fueron los motoristas orkos; intentando atravesar el flanco y rodear el campamento vostroyano, cosa que el general ya pensó. Nada más llegar al lugar Todorovic posicionó inteligentemente a uno de los Hellhounds y a una unidad de sentinels en una de las calles más anchas. Los bípodes hicieron de señuelo y atrajeron a los locos de la velocidad orkos que, entusiasmados por el combate, se toparon con el fuego supresor del tanque vostroyano. Apenas salió ileso uno de los xenos, que fue perforado por los mismos sentinels que le tendieron la trampa a sus compañeros.

Los segundos en llegar fueron esos cachivaches orkos que usaban como transportes, apenas reconocibles entre las ruinas por el diseño caótico y chapucero típico de los pielesverdes. Las tropas del general Todorovic concentraron el fuego sobre ellos, ya que los orkos a pie serían una presa más fácil para los morteros y otras armas de dispersión. Incluso la escolta de kópteros fue fulminada en pocos segundos gracias a las abundantes ráfagas de plasma de los defensores. No hubo piedad, todo soldado y tanque imperial descargaba su munición sin pensárselo dos veces, creando una muralla de balas, láseres y fuego.

Todorovic daba soporte en todos los puntos del campo de batalla subido en su chimera de mando. Esperaba encontrar al Kaudillo Xurxuc para asestarle un golpe mortal al Waaagh invasor. Dentro de un monstruoso karro de guerra dio con su objetivo. Un enorme orko equipado con una inmensa megaarmadura desembarcó en el centro de la batalla y romper con contundencia la línea defensiva imperial. En ese fugaz instante se decidió el destino de la contienda, donde el fuego de los akribilladores y de los rifles láser hizo crepitar el tenso ambiente de guerra. Todorovic ordenó a sus hombres disparar los rifles de fusión, desintegrando completamente la guardia del gran orko. Aunque no fueron lo suficientemente diezmados y alcanzaron a destruir el Chimera personal del general.
Disipado el humo de la explosión, el líder orko se dio cuenta de que estaba completamente rodeado: de varias trincheras surgieron decenas de guardias imperiales que descargaron toda su munición sobre los orkos supervivientes. El líder de guerra orko tuvo que retroceder mientras recibía graves heridas y su armadura se hacía pedazos. A continuación los pocos orkos supervivientes lograron escabullirse y salvar sus quemados traseros para dejar paso a una gran victoria de los Primeros Nacidos Vostroyanos.

No habían podido dar con Xurxuc, puesto que el orko que Todorovic era uno de sus lugartenientes, Dregg “Abrelataz”, pero logró hacer que sintiera miedo de la gloriosa defensa planetaria y esperaba que hubiese sido un buen golpe al orgullo del kaudillo del waagh.

"Identifica tu objetivo. Concentra en él tus disparos y olvídate de todo lo demás. Cuando lo hayas destruido, elige otro objetivo. ¡Ésta es la manera de asegurar la victoria!" -Tactica Imperium

Gracias por vuestro tiempo.